El Salvador ha reducido las importaciones de maíz blanco a su nivel más bajo en los últimos cuatro años, de acuerdo a los datos del Banco Central de Reserva, lo que que ha contribuido a que los precios de este grano básico, clave en la alimentación de las familias salvadoreñas no sean muy accesibles a el bolsillo de la población con menos recursos económicos.
La Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo), ha reiterado la necesidad de mantener las importaciones para cubrir la demanda nacional, según una publicación de Radio YSUCA.
Muchas familias en el campo y los pequeños agricultores que aun quedan, siembran maíz para poder subsistir.De este grano ancestral se obtiene la harina para elaborar sus tortillas que en cada tiempo de sus comidas incluyen frijoles, arroz y a veces huevos o una porción de queso para acompañar su plato de comida.
El alto costo de los insumos como los fertilizantes e insecticidas, son solo algunos de los factores que impiden a muchos cultivar en el campo.Apolonio Pineda un campesino de los alrededores de Jocoatique al norte del departamento de Morazán dijo a SoltvElsalvador, que este año no sembrò maíz “no pude, muy caro el abono y a parte de eso quien me alquila el pedazo para sembrar hoy quiere más”,según dijo le ha tocado comprar la arroba o el quintal aunque sea caro es decir $ 7.50 la arroba o $ 30.00 dólares el quintal.El se dedica a vender su jornal con lo que mantiene a su compañera de vida y dos hijos.
La realidad de muchas comunidades rurales de El Salvador , muy poco la conocen, la subsistencia y la lucha diaria por sobrevivir contrastan con los proyectos macroeconómicos que se impulsan actualmente a nivel de país.















































