Los expertos cuestionan el porqué hasta el momento las autoridades gubernamentales no han decretado un estado de emergencia alimentaria, puesto que la seguridad de millones de salvadoreños está en riesgo, tras haberse perdido hasta el momento el 30 por ciento de las cosechas, y una disminución en la producción de leche por la afectación de la sequía en el istmo centroamericano.
El ingeniero Walter Gómez del Centro de Tecnología Apropiada CESTA dijo en el programa Frente a Frente que en departamentos como San Vicente y el Bajo Lempa no llueve desde hace un mes y medio. La afectación en el oriente del país es severa con temperaturas que alcanzaron los 42 grados Celsius.
Vienen pronósticos de hambre, puesto que el fenómeno climatológico del niño que consiste en el calentamiento del océano, se extenderá hasta el mes de junio del próximo año, si no es que más. Esta afectación les pasa a Honduras, Guatemala y Nicaragua, que son de donde importamos, indica Gómez.
En cualquier momento estos países ya no nos venderán su producción para proteger a su población, advierte Gómez . Y es que los efectos del fenómeno de El Niño en Guatemala amenazan con dejar en situación de inseguridad alimentaria aguda al 17 % de la población de Guatemala o cerca de 3.2 millones de personas durante el tercer trimestre de este año, publicó recientemente la prensa guatemalteca.
Pero aquí pareciera que todo está bien cuando nos encontramos en situaciones bastante parecidas, pero lamentablemente no se hace nada , ni se dice nada, dijo el experto.
Gómez desmintió los datos alegres del líder campesino Mateo Rendón, muy cercano al gobierno, en el sentido de que la primera cosecha estaría librando a los consumidores de la escasez de granos básicos.
Los salvadoreños consumimos alrededor de 2.4 a 2.5 millones de quintales de frijoles, algo así como 39.6 libras por persona anualmente. Somos los que más consumimos frijoles en su dieta diaria en comparación con los demás países de la región, según información recopilada por la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO).
La producción para este 2026 rondará los 900 mil quintales de frijol. Esto indica que habrá desabastecimiento y las “pupusitas” estarán más caras.
Aunque los salvadoreños consumen alrededor de 20 millones de quintales, esta vez habrá un déficit de 10 millones. Ante tal panorama nada alentador, el experto recomendó al gobierno informar a la población y tomar decisiones, pues existe un inminente riesgo de hambre para millones de salvadoreños. “Miles de familias ahora lloran la pérdida de sus cosechas.















































